Los últimos 2 mil años de la historia de la humanidad han estado fuertemente influenciados en el mundo occidental por la religión cristiana. Sus principios y valores se pregonan como verdades últimas, teniendo como sustento una larga historia muy bien detallada en su libro sagrado, La Biblia. Pero, ¿de dónde sale esta religión que, en comparación a la historia del hombre, es apenas reciente? ¿Cuánta legitimidad hay en ella? Aquí les dejo con la primera parte de algunos fragmentos del documental “Zeitgeist” que he trascripto para ustedes con el objetivo de acercarnos a la interesante investigación que allí se hace y podamos debatir luego.

Contemplemos al Sol. Desde hace 10 mil años antes de Cristo la historia está llena de esculturas y escrituras que reflejan el respeto y la adoración de las personas por este objeto. Y es fácil de entender el por qué, visto que cada mañana el Sol surge, llenando con su luz, el calor y la seguridad, al hombre salvado del frío, de la oscuridad, y de las tinieblas pobladas de predadores de la noche. Sin él las antiguas culturas entendieron que las cosechas no crecerían, y la vida sobre el planeta no sobreviviría.

Estas realidades han hecho del Sol el objeto más adorado de todos los tiempos. Del mismo modo, también fueron conscientes de las estrellas. El estudio de las estrellas les permitió reconocer y anticipar acontecimientos que ocurrieron sobre largos períodos de tiempo, como los eclipses y las lunas llenas. Catalogaron grupos celestes que hoy conocemos como constelaciones.

Reparemos por un instante en la Cruz del Zodíaco, una de las imágenes conceptuales más antiguas en la historia humana. Representa el transcurso figurativo del Sol por las 12 constelaciones mayores en el curso de un año. También muestra los 12 meses del año, las 4 estaciones, así como los solsticios y equinoccios.

El término zodíaco se debe al hecho de que las constelaciones fueron antromorfizadas o personificadas, como figuras o animales. En otras palabras, las antiguas civilizaciones no se limitaron solamente a seguir el Sol y las estrellas, ellos personificaron con mitos elaborados que reflejaron sus movimientos y relaciones.

El Sol, con sus cualidades de portador de vida y salvador de la vida fue representado como representante del invisible creador o Dios. También fue conocido como Dios Sol, La Luz del Mundo, El Salvador de la Humanidad.

Del mismo modo, las 12 constelaciones representaron los sitios que el Dios Sol visitó y fueron identificados por nombres generalmente representando elementos de la naturaleza que ocurrieron durante aquel período del año. Por ejemplo, Acuario, el portador de agua, que traía la lluvias primaverales.

Este es Horus. Él es el dios del Sol de Egipto alrededor del año 3 mil antes de Cristo. Es el Sol antromorfizado, y su vida, como una serie de alegorías mitológicas que tienen que ver con los movimientos en el cielo. Gracias a los antiguos jeroglíficos egipcios, sabemos mucho sobre este mesías solar. Por ejemplo, Horus, significando el Sol o La Luz, tuvo un enemigo conocido como Seth; y Seth fue personificación de la oscuridad y la noche. Y metafóricamente hablando, cada mañana Horus ganaba la batalla contra Seth, mientras por la tarde, Seth vencía a Horus, mandándolo al mundo subterráneo.

Es importante notar que “oscuridad contra luz” o “bueno contra malo” ha sido una de las dualidades mitológicas más conocidas y difundidas hoy en día de muchos modos.

Hablando en general, la historia de Horus es como sigue: Horus nació el 25 de diciembre de la virgen Isis Maria. Su nacimiento fue acompañado por una estrella del Este, que a su vez, tres reyes siguieron para encontrar y adorar al nuevo salvador. A la edad de 12 años fue un niño prodigio que era maestro, y a los 30 fue bautizado por una figura conocido como Anup, y así comenzó su ministerio. Hotus tuvo 12 discípulos que viajaron con él, haciendo milagros como curar a los enfermos y caminar sobre el agua. Horus fue conocido por muchos nombre como “La Verdad”, “La Luz”, “El sagrado hijo de Dios”, “El buen pastor”, “El cordero de Dios”, y muchos otros. Después de haber sido traicionado por Typhon, Horus fue crucificado, enterrado por 3 día después de los que resucitó.

Estos atributos de Horus (originales o no) parecen haber impregnado o permeado en muchas de las culturas en el mundo, puesto que aparecen en muchas otras divinidades generalmente con la misma estructura mitológica.

Veamos algunos ejemplos:

Attis, de Frigia (Grecia), nacido de la virgen Nana, el 25 de diciembre, crucificado, puesto en una tumba, y después de 3 días resucitó.

Krishna, de la India, nacido de la virgen Devaki, con una estrella del Este señalando su llegada, hizo milagros con sus discípulos, y a su muerte fue resucitado.

Dionisio, de Grecia, nacido de una virgen el 25 de diciembre, fue un maestro viajero que hacía milagros como transformar el agua en vino. Fue llamado “Rey de Reyes”, “El único hijo de dios”, “El alfa y la omega”, y muchos otros, y a su muerte fue resucitado.

Mithra, de Persia, nacido por una virgen el 25 de diciembre, tuvo 12 discípulos e hizo milagros, y a su muerte fue enterrado por 3 días para resucitar, también fue llamado como “La Verdad”, “La Luz”, y muchos otros. Es interesante que el día sagrado dedicado a Mithra fuese el domingo.

El hecho es que ha habido numerosos salvadors, en diferentes períodos:

Chrishna de Indostán, Budha Sakia de la India, Salivahana de Bermuda, Zulis o Zhule, así como Osiris y Horus de Egipto, Odín en
Escandinavia, Crite de Caldea, Zoroastro y Mithra de Persia, Baal y Taut de Phoenecia, Indra del Tíbet, Bali de Afganistán, Jao de Nepal, Thammuz de Siria, Attis de Frigia, Quxalcote de México, Adonis de la virgen Io de Grecia, Prometeo del Cáucaso, etc. Y todos ellos tienen las mismas características.

La pregunta que queda es: ¿por qué estas características, por qué nacidos de una virgen el 25 de diciembre? ¿por qué muertos durante 3 días e inevitablemente resucitados? ¿por qué 12 discípulos?

Para descubrirlo, examinemos al más reciente de los mesías solares:

Jesús Cristos, nacido por la virgen María el 25 de diciembre en Bethlehén, su nacimiento fue anunciado por una estrella en el Este que 3 reyes siguieron para encontrar y adorar al nuevo salvador. Fue un niño-maestro a la edad de 12 años, a los 30 fue bautizado por Juan el Bautista, y así empezó su ministerio. Jesús tuvo 12 discípulos con los que viajó haciendo milagros como curar a los enfermos, caminar sobre el agua, despertar a los muertos y también fue conocido como “Rey de reyes”, “Hijo de dios”, “Luz del mundo”, “El alfa y omega”, “El cordero de dios” y muchos otros. Después de haber sido traicionado por su discípulo Judas y vendido por 30 piezas de plata fue crucificado, puesto en una tumba y después de 3 días resucitó y ascendió al cielo.

Por encima de todo, la secuencia del nacimiento es completamente astrológica.

La estrella del Este es Sirio, la estrella más luminosa del cielo nocturno, que, el 24 de diciembre se alinea con las 3 estrellas más brillantes del Cinturón de Orión. Estas 3 estrellas son llamadas hoy como vinieron llamándose desde la antigüedad: “Los Tres Reyes”. Así, los Tres Reyes y las estrella más luminosa, Sirio, todas apuntan al lugar en que el Sol sale el 25 de diciembre. Este es el porqué los Tres Reyes “siguen” la estrella del Este, con el objetivo de encontrar el lugar del Sol naciente, el nacimiento del Sol.

La virgen María es la constelación Virgo, también conocida como Virgo la virgen. Virgo en latín significa virgen. El antiguo símbolo de Virgo es la “M” modificada. Esta es la razón por la que María junto a las otras madres vírgenes, como Myrra, la madre de Adonis, o Maya, la madre de Buda, empiezan con “M”. Virgo también es a veces llamada como “la casa del pan”, y la representación de Virgo es una virgen con un haz de trigo. Esta Casa del Pan y el símbolo del trigo representan Agosto y Septiembre, el tiempo de las cosechas. Bethlehén (Belén), además, se traduce literalmente como “Casa del Pan”. Belén es, por lo tanto, una referencia a la constelación Virgo, un lugar en el cielo y no sobre la Tierra.

Hay otro fenómeno muy interesante que ocurre el 25 de diciembre, el solsticio de invierno. Del solsticio veraniego al invernal los días se vuelven cada vez más cortos y fríos. Desde la perspectiva del hemisferio Norte, el Sol semeja moverse hacia el Sur, volviéndose cada vez más pequeño. Al acortarse los días y el fin de las cosechas, a la llegada del solsticio invernal, simbolizado por nuestros antepasado como el proceso de la muerte. Fue la muerte del Sol. Antes del 22 de diciembre, la muerte del Sol fue observada completamente, y puesto que el Sol se mueve hacia el Sur continuamente por 6 meses también es el día en que se encuentra en el punto más bajo en el cielo. Ahora, ocurre una cosa extraña: el Sol para de moverse hacia el Sur, al menos por lo que se puede percibir, 3 días (22, 23 y 24 de diciembre). Durante estos 3 días de pausa, el Sol reside en las vecindades de la constelación conocida como la Cruz del Sur. Después de este tiempo, el 25 de diciembre, el Sol se mueve un grado, esta vez hacia el Norte, llevando consigo días más largos, el calor y la primavera. Por lo tanto, se dice que el Sol ha muerto sobre la Cruz, ha quedado muerto por 3 días y ha resucitado o vuelto a nacer. Esta es la razón por la que Jesús y otros tantos dioses del Sol comparten la crucifixión, la muerte por 3 días y el concepto de resurrección. Es el período de transición después de que el Sol cambia de dirección hacia el hemisferio Norte del planeta, llevando la primavera, y pues, la salvación.

En todo caso, no celebraron la resurrección del Sol si no hasta el equinoccio de primavera o Pascua. Esto es debido al hecho de que en el equinoccio de primavera oficialmente el Sol derrota a las fuerzas de las tinieblas, y el día se vuelve por tanto más largo en duración que la noche y las condiciones revitalizantes de la primavera surgen.

Ahora, probablemente lo más obvio de todo, el simbolismo astrológico alrededor de Jesús concierne a los 12 discípulos. Son sencillamente las 12 constelaciones del Zodíaco, con lo que Jesús, siendo el Sol, viaja acompañado de ellas. De hecho, el número 12 es repetido muchas veces en toda la Biblia: 12 tribus de Israel, 12 hermanos de José, 12 jueces de Israel, 12 grandes patriarcas, 12 profetas, 12 reyes de Israel, 12 príncipes de Israel, etc. La Biblia tiene mucho más que ver con la astrología que con cualquier otra cosa. (…)

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http://bajolaestrella.webnode.es/products/el-secreto-del-cristianismo-parte-1/

Andrey V. Ruslanov