La tumba de Fidel Castro está en el cementerio memorial de Santa Ifigenia. Él, como la mayoría de los héroes cubanos, descansa allí, en la tierra de la cuna de nuestra nación.

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En principio es un cementerio como otro cualquiera en Cuba: un museo cargado de estatuas de mármol y bellos monumentos dedicados a nuestros antepasados. Claro, como es de merecer, siempre posee un lugar especial para aquello héroes y mártires que ayudaron a construir la nación.

Santa Ifigenia es el campo santo más especial de toda Cuba. Cuando entramos vemos ante nosotros el mausoleo de José Martí, nuestro héroe nacional. A la izquierda se encuentran las tumbas de Carlos Manuel de Céspedes y de Mariana Grajales, el padre y la madre de la Patria. A la derecha, se encuentra la tumba de Fidel Castro Ruz, el líder histórico de nuestra Revolución. Y así, en pocos metros cuadrados, se encuentra resumida la historia de nuestra nación. Desde Céspedes, quien iniciara en 1868 la lucha por la independencia del imperio español, pasando por Martí, quien unió y organizó la lucha cuando todo parecía perdido y nos dio a los cubanos una idea y un sueño de país, y luego llegamos hasta Fidel, quien cumplió la promesa de libertad que nuestros mambises nos hicieran a lo largo de 150 años de lucha. con su entrada triunfante a Santiago de Cuba en el año 1959, la Revolución llegaba al fin a su victoria, dando al pueblo cubano una definitiva libertad y soberanía sobre su tierra.

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En este espacio, a la entrada del cementerio, se produce cada media hora la ceremonia del cambio de guardia. Estas cuatro tumbas están custodiadas permanentemente por un grupo de jóvenes soldados que velan por la paz de nuestros ancestros, un merecido homenaje a nombre de todos los cubanos. La música, la marcha, todo va con la correspondiente solemnidad. Asistir a esta ceremonia es uno de los momentos más importantes de la visita a Santiago.

Más allá de este primer espacio del cementerio, donde vemos también la Llama Eterna a nuestros héroes, podemos encontrar otras tumbas y mausoleos de personalidades de nuestro país: Frank País, mártir de la lucha revolucionaria del siglo XX, Perucho Figueredo, autor de nuestro himno nacional, Bacardí, creador del conocido ron, etc.

Conmoverse resulta fácil en un lugar como este. Dejarlo de visitar, pues muy difícil. Ir a Santiago y no ir a Santa Ifigenia es como no haber ido a Cuba, es como desconocer toda la historia.

Así me despido de la ciudad, habiéndome llevado de ella lo más grande que puede dar la isla entera. Muchos años esperé por este viaje y al fin lo he logrado.

Ahora vuelvo al camino y continúo por este viaje por Cuba. ¡Acompáñame!

Andrey VR