¡Al fin llegué a Santiago! Han transcurrido once años desde mi última visita a esta ciudad. Dicen que está muy cambiada, mucho más moderna y con su centro histórico del todo reparado. Dispondré de un par de días en mi viaje solo para ella, así que aprovecharé cada hora al máximo.

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Dicen que en Santiago está el alma de Cuba y de su Revolución. La mayor parte de los sucesos históricos del país se concentran en esta urbe y el oriente de la isla.

Con sus 500 años de fundada, la ciudad nos sorprende con un buen estado de conservación de sus edificaciones. El calor de su Sol caribeño compite con el de su gente, siempre sonriente y alegre.

De entre los lugares que no faltaron en esta visita y que recomiendo a todos visitas están: el Cuartel Moncada, la calle Enramada, el cementerio-memorial de Santa Ifigenia, la Plaza de la Revolución, el Morro, el Parque Baconao (de la Prehistoria), el parque Céspedes, la Plaza de Marte, el paseo de la Alameda y su malecón, y en las afueras, el templo de la Virgen del Cobre.

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Desde la llegada aquí todo fue una aventura. El bus se demoró más de lo que había previsto, por lo que llegué a las 9:30 de la noche, ¡seis horas después de lo planeado! Les cuento que no tenía ni reserva en ningún hotel u hostal, por lo que todo se decidió en el último momento. Afortunadamente la terminal de ómnibus se encuentra muy cerca del centro y allí es muy fácil encontrar un lugar para pasar la noche por un precio muy módico. Seis dólares por 24 horas en un hostal de excelentes condiciones no está nada mal para quien cae como de la Luna, ¿verdad?

Al día siguiente todo fue más sencillo. Bueno, a excepción de mi piel quemada. Resulta ser que pensé que tendríamos un día nublado y se me ocurrió salir a la calle en camisa sin mangas y sin protector solar alguno. Sí, fue muy doloroso.

Las sorpresas fueron muchas desde la última visita. Con agrado pude comprobar con mis propios ojos que a esta ciudad no le importó el paso de varios huracanes para lucir hoy más hermosa que nunca. De momento puedo decir que esta ha sido la mejor estancia de todas en mi vuelta a Cuba. Pero estoy seguro que en lo adelante recibiré más sorpresas. ¡Los espero en el próximo destino!

Andrey VR